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Capítulo 1
LA GUERRA QUE PONE FIN A TODAS LAS GUERRAS



A LO LARGO DE los siglos siempre ha habido muchas guerras. Pero en el siglo pasado, debido al rápido desarrollo de la tecnología, las guerras se han vuelto cada vez más destructivas. Ya al final de la Segunda Guerra Mundial, el mundo fue sacudido cuando las dos primeras bombas nucleares fueron lanzadas sobre Japón. Solo han sido necesarias dos de esas nuevas bombas para matar a casi 200.000 personas.

Y la verdad es que esas dos bombas no eran tan potentes en comparación con las armas nucleares que el hombre na desarrollado desde entonces. Hoy existen armas nucleares unas 4.000 veces más potentes. Y es muy difícil de comprender, o siquiera de imaginar, la destruición que esas armas pueden causar.

Las dos primeras bombas nucleares produjeron dos nubes de humo que llegaron a unos 7.600 metros (7,6 kilómetros) de altitud. En 1961, los rusos lanzaron la Bomba del Zar (RDS-220) que produjo una nube de humo que llegó a más de 64 kilómetros de altitud, enviando ondas de choque casi tres veces más potentes por todo el mundo. Tal potencia es casi inimaginable.

El resplandor producido por la explosión pudo ser visto desde unos 1.000 kilómetros de distancia. La explosión destruyó completamente un pueblo deshabitado que estaba a 55 km del núcleo de la explosión y edificios que estaban hasta160 km a la redonda sufrieron daños considerables. Un dispositivo así podría destruir totalmente a ciudades como Los Ángeles o Nueva York.

Cuando esas dos bombas fueron lanzadas sobre Japón, en agosto de 1945, el mundo ha entrado en una nueva era. Esto fue el comienzo de una era sobre la cual Dios ha anunciado hace mucho tiempo. En muchas profecías Dios revela lo que sucedería al final de esa primera era de la humanidad. Y esto no quiere decir el fin de los seres humanos, pero el fin de una era y el comienzo de una nueva era.

¿Qué ha hecho el hombre con todas las armas que él ha desarrollado? ¡Él las ha usado! ¿No cabe entonces la posibilidad de que, tarde o temprano, las armas nucleares, armas de destruición masiva, también serán usadas? Si usted pudiera saber cuándo esto puede pasar, ¿no le gustaría saberlo? ¿No le gustaría saber qué puede hacer usted para que usted y sus seres queridos puedan estar mejor preparados y protegidos?

Este es el propósito del presente libro: ayudar a la mayor cantidad posible de personas, a los que aceptarán esa ayuda. Y aceptar esa ayuda significa que uno tendrá que considerar honestamente lo que está escrito en el presente libro, sin juzgar de antemano y sin ser severo en su juicio.

Tres libros han sido escritos antes de este. El primero fue escrito en 2005. Y el objetivo de todos ellos es el mismo: informar, avisar y hacer todo lo posible para ayudar a las personas a estar mejor preparadas para lo que pronto va a tener lugar.

Algunos años después de escribir ese primer libro se aprendió que hay secuencias y periodos de tiempo proféticos que podemos observar para poder centrarnos en acontecimientos específicos que conducirán a la Tercera Guerra Mundial. Por ejemplo, el 17 de diciembre de 1994 comenzó una profética cuenta atrás para la Tercera Guerra Mundial. Voy a explicar esto en detalles más adelante.

Ya se han cumplido varios de estos períodos de tiempo proféticos, que encajan perfectamente en esta cuenta atrás. Importantes acontecimientos proféticos se cumplieron durante esos periodos de tiempo. Y ahora nos estamos acercando a los últimos períodos de tiempo que posiblemente pueden encajar en esa cuenta atrás.

Estos períodos de tiempo proféticos y las fechas en las que ellos caen, es algo que se puede calcular. Y aunque no sabemos cual de ellos será el último período de tiempo profético que conduce a la Tercera Guerra Mundial, Dios nos ha dado marcadores específicos para que sepamos cuándo esto puede suceder. Así podemos mantenernos alerta para poder saber cuándo empieza este último período de tiempo de esa cuenta atrás y estar debidamente preparados.

Y desde entonces Dios nos ha dado más comprensión y podemos ver más claramente los detalles de esa cuenta atrás. Se puede identificar acontecimientos proféticos con base en lo que hacen ciertas naciones, que juegan un papel muy importante en todo esto. Se puede ver cada vez más acontecimientos prefecticos que se están cumpliendo. Y quizá usted sienta un poco de miedo cuando lea sobre esos periodos de tiempo proféticos, sobre estos acontecimientos, sobre quienes son los actores y las naciones que forman parte de todo esto.

Y mirar a todo esto con una mirada y una actitud realistas, con equilibrio y cierto temor, puede servir para motivar a uno a actuar de la manera adecuada; algo que puede salvar la vida de muchos.

Lo que pronto va a tener lugar es algo verdaderamente horrible, algo que va a causar una destruición tan grande que es difícil para la mente humana comprender esto. Y de nada sirve ignorarlo. Porque ignorarlo no va a impedir que esto suceda y tampoco hará con que esto desaparezca. Si usted quiere comenzar a preparase para lo que vendrá, entonces usted tiene que ser sabio, tiene que enfrentarse a la realidad y hacer los ajustes necesarios en su vida.

Cuando el nombre de Dios es mencionado las personas suelen tener diferentes tipos de reacciones. Y la mayoría de esas reacciones no son positivas. Y por eso al escribir sobre algo que Dios dijo hace tanto tiempo me surgen algunos dilemas.

El primer dilema con el que me deparo tiene que ver con las decisiones que tengo que tomar sobre cómo llegar a las personas, cómo avisarles, cómo ayudar a las personas sin ofender a nadie, pero exponiendo la verdad de una manera clara, con seguridad y tan concisamente como sea posible. Gran parte de este dilema se debe al hecho de que yo sé que hay muchas personas que siguen a diversas creencias religiosas, pero que también hay personas que no creen en nada.

Y será necesario un gran esfuerzo para tratar de explicar las cosas con sinceridad, sin ánimo de ofender a nadie. Porque, cuando se trata de sus creencias religiosas, algunas personas pueden sentirse ofendidas cuando oyen que la verdad es algo diferente a lo que ellas creen. Por lo tanto, es necesario decir que en todo lo que he escrito mi intención no es criticar o juzgar a nadie por lo que uno cree.

Nadie es perfecto. Todos tenemos ciertas cosas en nuestra vida que creemos que son ciertas, pero que con el tiempo nos damos cuenta de que no lo son. Y la verdad es que nuestra vida mejora cuando podemos ver cosas que no son correctas y las corregimos, porque entonces adquirimos más conocimiento y, a menudo, más sabiduría también. Pero tales cambios pueden ser difíciles y se necesita humildad para llevarlos a cabo.

Entonces, ¿cómo se puede llegar al mayor número de personas posible y ayudarles con lo que pronto tendrá lugar? ¿Cómo puede alguien lidiar con el conocimiento de algo que puede causar la destrucción de más de 1/3 de toda la vida en la tierra?

El siguiente dilema que surge tiene que ver con el lector. Esto se debe a que muchas de las cosas que están escritas en el presente libro harán con que casi todas las personas tengan que elegir si van a considerar honestamente lo que les está siendo dicho o si simplemente dejarán de leer. Ellas tendrán que elegir si van a examinar objetivamente lo que les fue enseñado y que ellas siempre han pensado que es verdad, y entonces comparar eso con la evidencia de cosas que se pueden probar fácilmente que son verdaderas.



¿Por qué hablar sobre Dios?

Es muy difícil hablar de un tema que presenta pruebas de la veracidad de una realidad que puede causar la destruición de casi dos tercios de toda la vida en la tierra. Esto es algo desconcertante e inquietante.

Y nuevamente, ¿cómo puedo convencer a las personas para que ellas al menos intenten considerar objetiva y honestamente lo que les estoy presentando aquí? ¿Cómo puedo convencer a las personas a parar y pensar sobre lo que estoy afirmando en el presente libro, algo que al principio puede ser impactante, puede sonar un poco descabellado o hasta mismo inaceptable? Pero yo solo le pido que, por favor, dedique un poco de tiempo a leer toda la historia y la prueba que le está siendo presentada.

Desde que los seres humanos han sido colocados en esta tierra, las personas se preguntan si Dios realmente existe. Para los que creen en la existencia de Dios, Dios es retratado de muchas formas diferentes, con base en ideas y creencias religiosas muy diversas. La división y las guerras causadas por tales ideas a menudo han acarreado mucha destruición y muerte, mucha opresión y mucha maldad.

Y esto es algo que ha estado sucediendo durante miles de años. La verdad es que esto ha estado sucediendo durante exactamente el tiempo que Dios dijo que iba suceder. Porque Dios dijo que Él ha concedido a los seres humanos 6.000 años, como un testimonio de lo que los seres humanos harían. La razón por la cual Dios es mencionado en el comienzo de este libro es debido a lo que está sucediendo ahora: Dios nos avisó sobre todo esto. Solo Dios sabe como todo esto termina desde el principio. Porque solo Dios puede revelar cómo Él ha estado trabajando con los seres humanos desde el comienzo de la creación. Solo Dios sabe cómo Él cumplirá Su propósito, como Él va a concluir lo que Él comenzó. Y si una persona no está dispuesta a considerar esa verdad, entonces no hay razón para seguir leyendo el presente libro. Porque entonces esa persona ya ha tomado una decisión. Y su decisión ha quedado fijada en su mente. Y esa persona solo podrá saber qué sucederá cuando todo ya esté sucediendo, pero entonces ya será demasiado tarde para prepararse.

¡Los seres humanos somos como niños pequeños en muchos aspectos! Nuestras mentes no pueden comprender el universo. Y para muchos es más fácil creer que todo comenzó con una gran explosión y que, con el tiempo - mucho tiempo - la vida simplemente comenzó a desarrollarse. ¡Somos tan estrechos de miras, estamos tan ciegos para cosas que deberían ser obvias para nosotros! Nos gusta pensar que somos “criaturas muy inteligentes, que tenemos muchos conocimientos”. En la presente era las personas suelen jactarse de los avances de la tecnología y de la comprensión que tenemos de las ciencias. Pero todavía somos como niños pequeños, y muy a menudo, somos simplemente necios.

Los que aceptan la teoría de que hubo una gran explosión y/o la teoría de la evolución, que la vida fue desarrollándose durante años, no usan la verdadera ciencia en sus conclusiones. Y ellos esperan que las personas sigan aceptando ideas tan ridículas y sin base científica. ¿Una gran explosión? ¿Según qué leyes se produjo esa explosión? ¿De dónde vino una explosión tan grande, capaz de crear un universo tan inmenso? A medida que la tecnología avanza, crece nuestro conocimiento sobre lo vasto que es el universo. Y esto se debe a que ahora podemos “ver” más lejos en el universo; un universo del que nadie todavía ha podido “ver” el final.

Con todo lo que los seres humanos han aprendido en las últimas décadas, ¿cómo es que nadie puede explicar cómo tal orden y tales leyes surgieron de repente en el universo? La matemática es una ciencia exacta. Las leyes de la física son exactas. Esas cosas no evolucionan con el tiempo y tampoco surgen de repente.

Sí. La verdad es que no somos más que niños pequeños. No somos tan geniales como pensamos. ¡Para nada! Ha sido solo en los últimos 100 años más o menos que los seres humanos han comenzado a comprender en mayor profundidad las matemáticas y las ciencias. Y solo ahora la tecnología finalmente se desarrolló tanto; tecnología que ha revolucionado el mundo. ¿Es la mente de las personas de ahora mucho más desarrollada que la mente de las personas que vivieron siglos atrás, miles de años atrás?

Y nuevamente, nuestra tendencia es ser cerrados de mente, cortos de miras y muy orgullosos. Todo lo que ha sido descubierto en el campo de las matemáticas y de las ciencias siempre ha existido. ¡Lo que pasa es que simplemente no podíamos “ver” esas cosas! No somos mejores ni más desarrollados que nuestros antepasados.

¿Qué ha cambiado entonces? ¿Por qué estamos tan por delante de aquellos que han quedado en lo que hoy podríamos considerar como la “era oscura” de la humanidad?

Por lo común, en lugar de considerar la remota posibilidad de que Dios haya tenido algo que ver con todo esto, las personas prefieren enseñar sobre los grandes inventores del pasado, prefieren alabarlos.

Isaac Newton, por ejemplo. Se dice que Newton unió los cielos y la Tierra con sus leyes. Que gracias a él los científicos ahora tienen la posibilidad de descubrir los secretos del universo.

Pero, a ver. Vamos a parar y “pensar”. ¿Creó Newton esas leyes? ¿Allanó Newton el camino para que se descubrieran los secretos del universo? ¿En serio? Y por supuesto que esto no significa que estas leyes sean suyas, pero que él entendía leyes que siempre han existido.

Es más fácil para los seres humanos concentrarnos en “nuestros” logros, en nuestros conocimientos e ideas, en nuestro intelecto, en lugar de centrarnos en Aquel que nos da el conocimiento y el intelecto y que nos permite alcanzar esos logros. Es más fácil alabar a los que descubren leyes que ya existían, en lugar de alabar a Aquel que creó esas leyes y las puso en movimiento.

Para la mente humana es casi imposible concebir una mente como la mente de Dios. Es mucho más fácil ignorar y rechazar todo esto y simplemente enfocarnos en nuestros grandes logros y en aquellos que han allanado el camino para que pudiéramos lograr todo esto.

Y, sobre todo, la naturaleza humana no quiere aceptar la verdad sobre Dios. Especialmente el hecho de que Él es el Creador de todo lo que existe. Porque si reconocemos esto entonces tendremos que abordar muchas otras cosas que están profundamente escondidas en la mente humana; cosas que la naturaleza humana no quiere revelar. Cosas que tienen que ver con nosotros mismos y con la base de nuestra naturaleza. La verdad es que el ser humano no quiere una autoridad tan tajante en su vida, una autoridad que le diga “cómo” vivir la vida que le ha sido dada.

La mente humana rechaza por naturaleza una autoridad que le diga cómo vivir de una manera que le traiga la mayor felicidad, plenitud de vida, abundancia y prosperidad posibles. En cambio, tendemos a querer decidir tales cosas por nosotros mismos. Y lo que deberíamos preguntarnos es: ¿Estamos logrando esto?

Sí. La verdad es que no somos más que niños pequeños comparados con un Dios Creador. Nuestra mente no puede comprender más allá de la vida física y de las leyes físicas. ¿Y por qué entonces fingimos que comprendemos esas cosas? Sin embargo, ¡el conocimiento y la comprensión de las cosas espirituales es lo que hace con que uno sea verdaderamente libre!

La VERDAD es que Dios tiene un plan para Su creación, para la humanidad. Ahora estamos en el final de la primera fase de ese plan, del cumplimiento del propósito de Dios para la creación de la vida humana. Dios ahora está revelando más claramente de qué se trata ese plan. Porque ahora ha llegado el momento de concluir ese plan, de cumplirlo. Durante los 6.000 años anteriores tal comprensión ha quedado encubierta para los seres humanos. De la misma manera que otros conocimientos tampoco han sido revelados a los seres humanos.

Los avances en las matemáticas, en las ciencias y en la tecnología también han estado encubiertos para los seres humanos. Durante miles de años ese conocimiento no ha sido dado a los seres humanos. Hasta ahora, en el final de la era del autogobierno del hombre en la tierra. Los seres humanos no han adquirido por sí mismos y de repente la capacidad de comprender las matemáticas y las ciencias. ¡Dios les ha dado esto! Dios, a Su tiempo y de acuerdo a Su voluntad, comunicó a la mente de los seres humanos tales conocimientos, les reveló (les mostró) cosas que los seres humanos no sabían antes.

Dios no necesita ni depende de lo que es físico, de un mundo físico, pero Él creó todo esto. Dios existe en un plano que va mucho más allá de lo físico. Y es por eso que los seres humanos no pueden entender esas cosas hasta que Dios las revela. Dios existe y se comunica en un plano espiritual. Dios no necesita comunicarse a través de leyes físicas, en un plano físico. A través de Su espíritu Dios puede comunicarse y revelar cosas - cualquier cosa - directamente a la mente humana, a los pensamientos de los seres humanos.

Fue Dios quien permitió que Isaac Newton descubriera las cosas que él descubrió. Fue Dios quien le dio los conocimientos que él tenía. Fue Dios quien le dio a Albert Einstein los conocimientos que él tenía. Y lo mismo es cierto en lo que se refiere a todos los grandes avances en las matemáticas y en las ciencias. La VERDAD es que Dios no ha dado ese conocimiento y esa comprensión a los seres humanos antes debido al plan y al propósito que Él tiene para los primeros 6.000 años de la existencia humana.

Porque si Dios hubiera hecho esto antes, hubiéramos destruido a nosotros mismos miles de años atrás. El propósito de Dios es conceder a los seres humanos 6.000 años para gobernar a sí mismos, antes de que Él intervenga en los asuntos de los seres humanos y nos lleve a una nueva era, una era muy próspera, para el bien de todos los pueblos del mundo.

Los seres humanos están a las puertas de la destrucción total, de la aniquilación completa de toda la vida en la tierra. Cuantos más avances hacemos en la tecnología, más destrucción estamos causando al planeta en el que vivimos.

Y la verdad es que si Dios no existiera la vida en la tierra estaría condenada. Pero los seres humanos están llenos de orgullo. Y la mayoría elige creer que podemos solucionar nuestros problemas usando nuestro intelecto. La verdad es que se acerca una guerra nuclear y los seres humanos poseen suficientes armas nucleares para destruir varias veces toda la vida en la tierra. ¡Esa es la verdad!



¡LA VERDAD!

Hay una frase muy retorcida, pero también muy conocida, que resume la actitud de las personas cuando se trata del tema “verdad”.

El día que Cristo fue muerto, la Biblia menciona algo que Pilato dijo entonces, la respuesta de Pilato. Pilato preguntó a Cristo si él era un rey y Cristo le respondió, diciendo: “Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Aquel que es de la verdad oye mi voz.” (Juan 18:37).

Y la respuesta de Pilato es la respuesta típica de la naturaleza humana. Él respondió, diciendo: “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). Y después de decir esto él se fue. Él no estaba interesado en oír la respuesta de Cristo.

La actitud de las personas en el mundo de hoy en lo que se refiere a la “verdad” es muy parecida a esto. Especialmente cuando se trata del tema religión. Las personas quieren su propia verdad. Y ese problema siempre ha existido, durante los 6.000 años de la historia de la humanidad. Si Dios existe, entonces debería ser fácil estar de acuerdo con lo que Cristo dijo: “La palabra de Dios es la verdad”. Pero hay miles de interpretaciones, ideas, enseñanzas y creencias diferentes sobre qué es esa verdad.

Si Dios existe, entonces solo puede haber una verdad que proviene de Dios. Y no debería ser difícil reconocer esto. Y la razón para poner tanto énfasis en considerar si Dios existe o no, es porque si una persona no cree que Dios existe, entonces no tiene sentido hablar de la posibilidad de que Dios haya estado revelando, cada vez más, una clara hoja de ruta que señala el final de la presente era y que la Tercera Guerra Mundial se acerca rápidamente.

La verdad es que, en los últimos siglos, Dios ha estado dando más conocimiento a los seres humanos. Pero poco a poco. Dios ha hecho esto para traernos al punto en el que estamos ahora, al nivel de desarrollo tecnológico que tenemos ahora. Dios ha orquestado todo esto meticulosamente y de manera muy oportuna, para que los avances tecnológicos pudiesen alcanzar el nivel que han alcanzado ahora.

Y si los seres humanos hubiesen usado tal conocimiento para el beneficio de todos, el mundo sería muy diferente. Pero Dios sabía lo que haríamos con todos los recursos, conocimientos y comprensión que Él nos ha dado. El sabía que usaríamos todo esto de la manera equivocada. Hemos hecho del mundo un lugar contaminado y muy peligroso para vivir. Esto se debe principalmente a la avaricia de las personas, de las empresas y de los países.

Al final de nuestros 6.000 años de historia, Dios está revelando cuán incapaces somos de gobernar a nosotros mismos. Somos egoístas por naturaleza. Nuestra naturaleza se resiste a Dios y a Su verdad. Dios dice que la mente humana es enemiga de Dios. Dios dice que nuestra mente no está sujeta a Sus leyes y que tampoco puede estarlo.

¡Algo tiene que cambiar! Y a este punto hemos llegado ahora. Dios traerá grandes cambios. Y, al hacer esto, Él primero nos está revelando cuán horriblemente destructiva es nuestra naturaleza. Y una vez que seamos confrontados con esa verdad, a escala mundial, entonces Dios puede comenzar a establecer una nueva era para los seres humanos.

Dios está permitiendo que los seres humanos “vean” a sí mismos a un nivel que nunca nos hemos visto antes. Es inevitable que los seres humanos hagan mal uso del poder que Dios les ha otorgado. Y mismo sin una guerra nuclear – una guerra que pronto se convertirá en realidad – terminaríamos por destruir toda la vida en la tierra. Pero la proliferación y el inevitable uso indebido de la energía nuclear simplemente está acelerando ese proceso.

Dios dice ahora, en nuestro tiempo, que cuando comience esta última guerra un tercio de toda la vida en la tierra será destruido; antes de que Él intervenga para poner fin a esto. Pero está escrito que incluso entonces la mayoría de las personas no querrá la intervención de Dios. Y lo que vendrá entonces es más destrucción todavía. En este libro esto será explicado con más detalles. Y también la participación de diferentes naciones en todo esto.

Lo que pronto sucederá se convertirá en la lección más importante de toda la historia de la tierra. Y también la lección más difícil de aprender. Pero solo así se puede poner fin a las guerras. La Tercera Guerra Mundial será la guerra que pondrá fin a todas las guerras.

Todos los esfuerzos que los seres humanos han hecho a través de la Liga de las Naciones y de las Naciones Unidas para poner fin a las guerras han sido insuficientes. ¿Y que tal les ha ido? Esta es una parte importante de la lección que debemos aprender. Los seres humanos no pueden traer paz al mundo. Solo Dios puede hacer esto. Y, afortunadamente, esto es lo que Dios hará. Pero primero habrá una espantosa destrucción, a un nivel que la mente humana realmente no puede concebir.

¿Que es la verdad? Este libro se basa en la premisa de que lo que está siendo revelado aquí sobre la profetizada Tercera Guerra Mundial y las consecuencias de esto es la verdad; la verdad revelada por Dios. Y para mostrar lo que es verdadero también debe quedar claro lo que es falso. Porque todo esto tiene que ver con la razón por la cual Dios ahora va a permitir que tal juicio venga sobre Su creación.

Y nuevamente: ¿Qué es la verdad? Dios dice que los seres humanos están engañados. Y los seres humanos no entienden que están engañados, pero esa es la realidad. La naturaleza humana cree que está en lo cierto. Ella no puede reconocer que quizá pueda estar equivocada o que esté engañada.

¿Y quién tiene razón cuando se trata de la verdad? ¿La verdad viene del budismo o del hinduismo? ¿Quizá del islam o del judaísmo? ¿Del catolicismo o quizá del cristianismo tradicional? Esto necesita ser visto como lo que realmente es.

Si usted es musulmán, ¿cree usted que los judíos tienen razón? Si usted es hindú, ¿cree usted que el budismo es lo correcto? Si usted es católico, ¿cree usted que el judaísmo, el islam o el cristianismo tradicional son lo correcto? La respuesta a esto debe estar justo delante de sus ojos. Nadie cree que otra religión, diferente de su propia religión, sea verdadera y correcta. De ser así uno elegiría tal religión.

Y hablando sobre el tema de la “verdad”, miremos más de cerca el cristianismo tradicional. Pero, ¿por dónde empezar? Para muchos esto no será algo fácil. Sin embargo, hay pruebas contundentes de que lo que es falso y de lo que es verdadero en lo que es afirmado a continuación.

Lo que es afirmado a continuación – y que será discutido con más detalles en el siguiente capítulo – no tiene el propósito de criticar u ofender a nadie. Estas cosas están siendo dichas para echar luz a ese tema. No es culpa de las personas que la mayoría de las verdades mencionadas en el presente libro nunca les hayan sido enseñadas. Pero una vez que una persona ve claramente las cosas que son verdaderas, es más fácil enfrentarse a lo que es falso. Esto también puede servir para ayudar a las personas a prepararse mejor para lo que tendrá lugar cuando estalle una última guerra mundial.

¿De dónde proviene la mayoría de las doctrinas y creencias que han sido adoptadas por el cristianismo tradicional? Si usted realmente quiere saber la verdad sobre esto, usted solo tiene que investigar un poco en Internet. Haga una búsqueda sobre el origen de la pascua, del culto dominical, de la navidad y de la doctrina de la trinidad. A fin de cuentas, todas estas son creencias fundamentales de la mayoría de los seguidores del cristianismo tradicional.

Usted podrá descubrir por sí mismo cómo el culto dominical fue incorporado a las creencias del cristianismo tradicional. Ellos cambiaron el culto a Dios del séptimo día de la semana (sábado, el Sabbat) al domingo, el primer día de la semana. Esto puede ser un poco confuso para algunas personas, porque hace algunas décadas muchos países comenzaron a cambiar los días de la semana en el calendario. El lunes se convirtió en el primer día de la semana, lo que hace que el domingo sea el séptimo día de la semana, como si fuera el día del Sabbat. No es difícil comprobar todas esas cosas en la historia.

En este libro no voy a mencionar todas las fuentes históricas que comprueban lo que es verdadero y lo que es falso en esos asuntos. Si una persona quiere ser honesta consigo misma, es mucho mejor que haga una pequeña investigación por su cuenta. Es muy fácil encontrar esas cosas.

Y si mismo después de ser desafiada de esa manera una persona sigue rechazando la verdad, entonces esa es su elección y no tiene sentido tratar de disuadirla. Esa persona creerá lo que quiera creer, independientemente de cualquier prueba. Porque, como he dicho antes, “las personas quieren su propia verdad”.

Y aquí es donde las elecciones de un individuo se vuelven extremadamente importantes. Una de las cosas más difíciles para una persona en la vida es enfrentarse de una manera madura al hecho de que cada uno debe “aprender a asumir la responsabilidad por sus propias decisiones”.

La verdad es que las primeras fases del cristianismo tradicional solo comenzaron a ser organizadas durante los siglos XV y XVI. Los orígenes de sus creencias no pueden ser trazadas hasta las enseñanzas de los primeros apóstoles. Pero uno puede averiguar los orígenes del cristianismo tradicional mirando a sus raíces, que están en la Iglesia Católica.

Si todas las iglesias que tienen sus raíces en la Iglesia Católica son honestas, ¿no deberían ellas preguntarse por qué han aceptado la mayoría de las doctrinas de la Iglesia Católica como verdaderas y las han adoptado como sus propias doctrinas? Entonces, ¿qué es la verdad? ¿Quien está en lo cierto? ¿Qué cambios han hecho esas iglesias que alguna de ellas sea más correcta que las demás? Y si los cambios eran necesarios, ¿qué era falso y necesitaba cambiar?

Ideas falsas que durante siglos fueron pasadas de generación en generación

Muchas veces a las personas les resulta difícil creer que ciertas ideas que son falsas pueden ser pasadas de generación en generación durante siglos. Ideas que son aceptadas por la sociedad. La realidad es que a menudo las falsas ideas han sido aceptadas por las religiones como algo normal e incluso como siendo la verdad.

Hay un relato en Biblia, un relato único, que puede ser encontrado en el Libro de Números, que ilustra esto. Moisés estaba guiando a los hijos de Israel por el desierto. Durante este viaje, que duró 40 años, los israelitas se quejaban con frecuencia. En una de esas ocasiones, porque ellos no estaban contentos con la forma en que Moisés los estaba guiando, ellos comenzaron a hablar contra de Moisés y contra Dios.

No había agua para cultivar alimentos y ellos estaban cansados de comer del maná que Dios les estaba dando. Dios entonces envió serpientes venenosas entre ellos. Y como muchas personas ya habían muerto debido a esto, ellos comenzaron a reconocer su desobediencia a Dios y pidieron a Dios que los librara de las serpientes.

Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Hazte una serpiente y ponla sobre un palo. Y sucederá que cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá.” Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un palo. Los que eran mordidos miraban a la serpiente de bronce y vivían. (Números 21:8-9).

Un incidente impresionante, en el que esta misma serpiente de bronce volvió a tener importancia histórica, sucedió más de 700 años después de esto. En ese entonces la nación de Judá se había alejado mucho de la obediencia a Dios. Ellos estaban adorando a Dios de una manera que estaba prohibida. Ezequías, un joven rey que se esforzaba por ser fiel a Dios y por hacer con que Judá volviera a buscar a Dios, comenzó a limpiar el templo y a destruir los lugares y objetos usados para la falsa adoración. Aquí está esa narración:

Ezequías hizo lo que agrada al SEÑOR, pues en todo siguió el ejemplo de su antepasado David. Quitó los altares paganos, destrozó las piedras sagradas y rompió las imágenes de la diosa Asera [una diosa cananea]. Además, destruyó la serpiente de bronce que Moisés había hecho, pues los israelitas todavía le quemaban incienso, y la llamaban Nejustán [que significa “un trozo de bronce”]. (2 Reyes 18:3-4).

Los hijos de Israel comenzaron a mirar a esta serpiente en un palo como una especie de símbolo religioso, al que debían adorar. Ellos quemaban incienso a esa cosa, porque pensaban que esto tenía poder para sanar. Y entonces Ezequías destruyó esto.

Pero ese símbolo de sanación no desapareció. Los israelitas siguieron adorando esta cosa, como si esto tuviera poder para sanar. El hecho de que Ezequías destruyera esto no les impidió seguir adorando otros símbolos que se parecían a esa cosa cuando querían ser sanados de alguna enfermedad. Hoy en día en los hospitales y en las ambulancias se puede ver ese mismo símbolo de sanación, aunque las personas ya no adoran esto. Y después de más de 3.000 años ese símbolo de sanación sigue existiendo.

Y de la misma manera muchas otras cosas han sido incorporadas a la religión y a la adoración a Dios. Cosas que Dios no ha ordenado a los seres humanos. Y que tampoco era la intención de que esto fuera así. Y muchas de esas cosas eran parte de la adoración a otros dioses. Las personas simplemente no se dan cuenta de que esas cosas han sido incorporadas en su religión a lo largo de los siglos.

Y más adelante voy a explicar esas cosas con más detalles, pero ahora sería bueno mirar el origen etimológico de la palabra pascua. En inglés antiguo esa palabra es “eastre”, una palabra que tiene un origen germánico. Esa palabra está relacionada con la palabra en alemán “Ostern”, que significa “east”. Algunos reconocen que esa palabra está vinculada a la palabra “Eastre”, que es el nombre de una diosa de la fertilidad y de la primavera. La realidad es que esa palabra está vinculada a la práctica religiosa y a los símbolos de adoración de esa misma diosa, que era adorada por diferentes pueblos y en diferentes idiomas. Esa palabra está vinculada al punto cardinal “este” y tiene que ver con la importancia del sol para las sociedades agrarias y para la agricultura.

Durante el equinoccio de primavera muchos pueblos solían celebrar un festival en honor a la diosa de la fertilidad, que ellos asociaban al poder del sol para producir vida. Y así esa época del año y esa costumbre comenzaron a ganar importancia. Ellos comenzaron a instituir un culto al amanecer, durante el cual ellos miraban hacia el este mientras el sol salía.

Esa diosa fue adorada por numerosos pueblos a lo largo del tiempo. Ellos creían que ella era la consorte, la esposa de Baal. Y a lo largo del tiempo algunos cambios han sido introducidos en las culturas de los diferentes pueblos. Esa diosa es mencionada en la Biblia como la “reina del cielo”, pero es adorada por muchos bajo nombres como Isis, Ishtar y Astarte.

Aunque algunos se molestan cuando oyen esto, la verdad es que la palabra pascua está asociada a las prácticas de adoración de esa falsa diosa. Esa palabra tiene un importante simbolismo en todo esto. Pero la palabra pascua no proviene de la Biblia. De hecho, esa palabra proviene de las prácticas de adoración a falsos dioses y está asociada a la adoración al sol y a dioses de la fertilidad.

El culto en el domingo por la mañana, cuando sale el sol, practicado por muchos en las fechas alrededor del equinoccio de primavera, no es algo que proviene de la Biblia. Esto de los conejos que ponen huevos, que los niños salen a buscar, es algo que está asociado a prácticas que se remontan a miles de años atrás. Y aunque muchos grupos religiosos rechazan el hecho de que esas cosas sean falsas, ¡esta es la verdad!



El culto dominical y el culto al amanecer

Para muchos será difícil “enfrentarse” a la realidad de ciertas verdades; verdades que las personas simplemente nunca han sabido. Y esas verdades son una importante razón para que la era de los seres humanos esté llegando al fin y para los cambios que ahora tendrán lugar en este mundo. ¡Cambios que Dios hará! Todo esto tiene que ver con la razón por la cual Dios permitirá que los seres humanos destruyan a 1/3 de toda la vida en la tierra, antes de que Él intervenga para detenerlos.

Dios ahora está llevando a los seres humanos al punto en el que el mundo tendrá que enfrentarse a la “verdad” sobre lo que es verdadero y lo que es falso sobre Dios. Dios no va a permitir que los seres humanos sigan viviendo de acuerdo con sus propios estándares, ideas, creencias religiosas, sus muchas formas de gobierno y sus formas de vida. Los caminos de los seres humanos no llevan a la libertad y tampoco a la paz. Solo el camino de Dios nos lleva a esto.

Así que, aquí está una de las cosas más importantes que deben ser corregidas: Cristo no resucitó en un domingo por la mañana. Y esto es algo que se puede probar fácilmente. Cristo ni siquiera resucitó el primer día de la semana (el domingo). Pero la idea de que Cristo resucitó en un domingo por la mañana está tan arraigada en la mente de tantas personas que ellas simplemente no quieren cuestionar esto. Es mucho más fácil para las personas simplemente rechazar la verdad como algo absurdo, para así no tener que plantearse algo tan incómodo para ellas.

Y más adelante voy a darles la prueba de esta verdad y de muchas otras verdades que los seguidores del cristianismo tradicional y del catolicismo no conocen.

Más adelante les presentaré la prueba, que no deja lugar a ninguna duda, de que Cristo resucitó en el final de la parte diurna del Sabbat, el séptimo día de la semana; justo antes del anochecer, cuando comienza el primer día de la semana (el domingo). En los tiempos de Cristo, y durante la mayor parte de la era de los seres humanos, las personas sabían que un nuevo día comienza al anochecer y no a medianoche, como las personas creen hoy.

Sí, es cierto; Cristo no resucitó en un domingo por la mañana. Él ni siquiera resucitó en ese día de la semana. Además, Cristo no murió en lo que muchos llaman de “Viernes Santo”. Cristo murió en el comienzo de la semana. Esto puede ser clara y fácilmente demostrado en la propia Biblia. ¿Y cómo pude ser que las personas hayan sido mantenidas en la oscuridad, en la confusión y en todas esas mentiras durante siglos? Bueno, eso es algo que cada persona debe plantearse. Y entonces una persona tiene que decidir por sí misma qué hará y qué creerá.

Cuando lo que es falso es expuesto y lo que es verdadero es revelado, uno debe elegir lo que va a seguir creyendo. ¿Es posible que la naturaleza humana pueda fácilmente elegir creer lo que quiera cree, sin importar lo que es la verdad y que puede ser fácilmente probado?



El cristianismo se dividió

Antes de continuar, sería bueno que usted se ponga a prueba para ver si usted puede ser honesto consigo mismo. ¿Puede usted considerar objetivamente creencias que usted acepta como verdaderas cuando le sea mostrado que esas creencias son falsas? Esto no es algo fácil.

Dios dice que Su palabra es la verdad y que es Su verdad lo que puede liberar a las personas. Pero las personas parecen no comprender que al aceptar lo que no es verdadero, lo que es falso, ellas están en una especie de cautiverio. Estar engañado y aferrarse a cosas que no son verdaderas es una forma de “cautiverio espiritual”, algo que trabaja en contra de la mente humana. Si una persona se esfuerza por liberarse del error, del engaño, de cosas que no son verdaderas, entonces ella puede comenzar a experimentar lo que es verdadero, y puede comenzar a experimentar la verdadera libertad y la verdadera paz, a un nivel que nunca había podido experimentar antes.

Ese tipo de libertad es algo de naturaleza espiritual, algo que tiene lugar en nuestra mente, algo que nos libera y nos fortalece de una manera que pocos experimentan en la vida. La mayoría de las personas no comprende que el funcionamiento de la mente humana no es un proceso físico, pero que es algo de naturaleza espiritual. Es por eso que los seres humanos solo pueden tratar con las cosas físicas en su mente. Los seres humanos no pueden ver ni medir las cosas que son de naturaleza espiritual, que tienen lugar en la mente.

Cuando hablamos sobre el cristianismo, es necesario volver al principio. La verdad es que la Iglesia de Dios - el verdadero cristianismo - comenzó en el año 31 d.C., en el Día Sagrado anual de Pentecostés. Ese Día de Pentecostés fue después de la temporada anual de Día Sagrados en la que Cristo fue muerto, después de la celebración anual del Pesaj. Dios dice que Cristo murió como el sacrificio del Pesaj por toda la humanidad. Y Cristo murió en el día de esa celebración anual.

Después que Cristo murió y fue resucitado los discípulos no se reunieron para observar la pascua. No hay ninguna narración sobre esto, no hay ninguna constancia de que esto haya tenido lugar durante las décadas que se siguieron.

Cincuenta días después de la resurrección de Cristo los discípulos se reunieron en Jerusalén para observar el Día Sagrado anual de Pentecostés, como Dios ordena que hagamos. La Biblia revela claramente que ellos observaban las leyes de Dios, que incluían la observancia de los Días Sagrados anuales descritos en Levítico 23. Ellos nunca celebraron la navidad o la pascua.

A medida que el cristianismo comenzó a crecer y ser llevado a otras regiones del Imperio Romano, sus seguidores sufrieron una fuerte resistencia por parte de otras personas en el mundo, especialmente por parte del gobierno. De la misma manera que la mayoría de las personas mostraron resistencia y rechazaron las palabras de Cristo, y el gobierno de su época lo condenó a muerte. Esto no ha cambiado mucho a lo largo de los siglos.

Después que Cristo murió y después que la Iglesia de Dios fue fundada, con el tiempo otras ideas sobre Cristo y sobre sus enseñanzas comenzaron a ser introducidas en un mundo dominado por los romanos. A algunos sacerdotes y maestros de otras religiones les gustaban las historias sobre Dios y sobre Su Hijo. Y ellos entonces comenzaron a mezclar esas historias con sus propias creencias. Esas nuevas historias sonaban mucho mejor que las cosas que ellos habían estado utilizando para influenciar a las personas con ideas y creencias sobre sus dioses

De hecho, los antiguos romanos eran conocidos por la gran cantidad de dioses que ellos adoraban. Ellos atribuían su éxito como imperio mundial a la devoción religiosa de su población (pietas) y sus esfuerzos por mantener buenas relaciones con los dioses. Los romanos conquistaron muchas naciones y añadieron ciertas prácticas y creencias religiosas de los pueblos conquistados a sus propias prácticas y creencias religiosas. Esto es algo que usted puede leer en la historia.

La antigua religión romana se centraba más en el conocimiento de la práctica correcta de la oración y en los rituales que en lo que ellos creían. Después que la Iglesia de Dios fue fundada, en el año 31d.C., y la enseñanza del cristianismo comenzó a extenderse, fue fácil para los sacerdotes y maestros de las religiones romanas incorporar esas prácticas y enseñanzas sobre Dios y sobre Cristo a sus propias enseñanzas. Esas prácticas y ese movimiento tuvieron tanto éxito que ellos también adoptaron el nombre de “cristianos”.

Llegado el año 325 d.C., la influencia y el poder de ese movimiento entre los sacerdotes del Imperio Romano, que se hacían llamar cristianos, había crecido tanto que el propio emperador Constantino intervino para consolidar las enseñanzas de ese nuevo tipo de cristianismo. La historia dice que él hizo esto debido a influencias divisivas entre los sacerdotes del Imperio Romano, que no podían ponerse de acuerdo. El propósito de Constantino era unificar a todos y crear una nueva religión, que sería la religión del estado romano.

Constantino quería unir a los sacerdotes por medio de creencias recién establecidas y consolidadas. Y no solo esto, sino que su propósito era también erradicar y prohibir la secta del cristianismo, que para la mayoría de los romanos tenía mucho en común con el judaísmo. Los romanos odiaban a los judíos. Tanto que ellos utilizaron a los judíos como esclavos para construir el gran Coliseo en Roma.

El emperador romano Constantino convocó una conferencia para discutir los asuntos de la cristiandad, para establecer principios y unificar la religión en todo el imperio romano. Y esta conferencia, que tuvo lugar en el año 325 d.C., quedó conocida como el Concilio de Nicea. Constantino también participó en el proceso de toma de decisiones.

Fue entonces que se estableció el Credo de Nicea, una declaración de fe que incluye la doctrina de la trinidad. Los historiadores dicen que uno de los motivos para que Constantino quisiese reunir a los principales líderes de los sacerdotes romanos fue una enseñanza que estaba causando división entre ellos; enseñanza que era impartida por un sacerdote llamado Arrio. En la opinión de Constantino – y en la opinión de la mayoría de los sacerdotes romanos – las enseñanzas de Arrio tenían mucho en común con las enseñanzas de algunos judíos que iban por todo el Imperio Romano enseñando sobre Cristo.

En ese entonces hubo una gran disputa entre los sacerdotes romanos acerca de la naturaleza de Cristo. Arrio enseñaba que él, el hijo de Dios, fue creado y que su existencia solo empezó después que él nació de María, su madre. El grupo que era el más popular, y que tenía el apoyo de Constantino, creía que Cristo también era Dios y que siempre había existido.

Toda esta información puede ser fácilmente encontrada en Internet. Y, resumiendo esa historia, fue entonces que la doctrina de la trinidad quedó establecida como una de las muchas doctrinas que más tarde fueron establecidas como las enseñanzas fundamentales de esta nueva iglesia romana. Constantino entonces creó la religión oficial de todo el Imperio Romano.

Arrio fue considerado hereje y fue exiliado. Aunque él estuviera de acuerdo con muchas de las otras enseñanzas de los sacerdotes que se habían reunido en Nicea, él no cambió su postura en lo que se refiere a su creencia de que Cristo no existía antes de nacer de su madre María. Su postura causó división y esto llevó a los sacerdotes de Roma a consolidar su creencia en la trinidad y que Cristo siempre había existido. Esta polémica allanó el camino para que una iglesia diferente, una iglesia distinta a la Iglesia primitiva, surgiera en el mundo y creciera enormemente debido al respaldo y apoyo del gobierno romano de la época. Y casi 1.100 años después otras iglesias, que también se llamaban cristianas, se separaron de esa iglesia romana, formando la base para las iglesias protestantes.

En el año 325 d.C., ellos no solo establecieron la doctrina de la trinidad, pero también adoptaron oficialmente la celebración de la pascua. Porque la celebración de la pascua en la primavera estaba en directa oposición a la enseñanza y a la celebración anual del Pesaj. Y entonces la observancia del Pesaj quedó prohibida en todo el Imperio Romano.

Y también quedó prohibida la observancia del Sabbat semanal en el séptimo día de la semana. Ese nuevo cristianismo romano utilizó la historia de la pascua como autoridad para cambiar la observancia del Sabbat del séptimo día de la semana, el sábado, al primer día de la semana, el domingo. Ese cambio fue justificado, no por la Biblia, sino por ellos mismos, al enseñar que Cristo resucitó un domingo por la mañana. ¡Pero esto no es verdad! Cuando los discípulos llegaron a la tumba de Cristo el domingo por la mañana, después de su muerte, el ángel les dijo que Cristo ya había resucitado. Pero el ángel no les dijo que Cristo había resucitado el domingo por la mañana.

Por lo demás, la Enciclopedia Católica reconoce que no hay base bíblica que otorgue autoridad para cambiar el Sabbat del séptimo día de la semana, el sábado, al primer día de la semana, el domingo. Ellos afirman que esto fue hecho bajo la autoridad de la Iglesia Católica y de sus Papas. Lo que ellos afirman en realidad es que las iglesias protestantes no tienen autoridad en la Biblia para observar el primer día de la semana, el domingo, como el día del Sabbat, pero que ellas simplemente han aceptado la autoridad de la Iglesia Católica para hacer esto.

Aunque perseguida durante siglos, la Iglesia primitiva, que fue fundada en el año 31 d.C., sigue celebrando todos los años el Pesaj, hasta los días de hoy. Mismo que el Imperio Romano la prohibió hacer esto. Está claro que el propio Cristo instituyó la nueva ceremonia para la celebración del Pesaj, como podemos leer en el capítulo 13 del libro de Juan. El apóstol Pablo también enseñó esto a la Iglesia y ordenó a la Iglesia observar esta misma ceremonia en la celebración del Pesaj. (1 Corintios 11: 23-28 y 1 Corintios 5:1-8).

Entonces, ¿cuál es la verdad? ¿Los que se llaman cristianos, que afirman seguir a Cristo, deben observar el Pesaj o la pascua? Estas son decisiones que uno debe tomar en lo que se refiere a lo que uno elige o no creer.

¡El mundo está tan confundido sobre quién es Dios y sobre lo que Dios dice! El propósito de señalar esas ideas e historias falsas sobre Dios y sobre Cristo es que las personas puedan comenzar a reconocer esas cosas y crean en la advertencia contenida en este libro, para que así ellas puedan comenzar a prepararse para la Tercera Guerra Mundial.



Dos enseñanzas opuestas sobre Cristo

Debido a que gozaba del apoyo de la nación dominante de la época, la iglesia romana que el Emperador Constantino estableció como religión oficial del Imperio romano creció rápidamente, ganando mucha popularidad, adquiriendo poder y muchísimos seguidores. Esa iglesia siguió creciendo, ganando cada vez más popularidad, más influencia y poder a lo largo de los siglos, y quedó reconocida como “el cristianismo”. Mientras que la verdadera Iglesia de Dios fue oprimida y proseguida, y las personas la veían como una peligrosa secta.

Antes de hablar sobre la profecía, cuyo enfoque es el momento actual en toda la historia humana, en el siguiente capítulo hablaremos más detalladamente sobre determinadas historias que simplemente son falsas sobre Dios y sobre Cristo. Y esto no es para criticar a nadie por sus creencias, pero para mostrar la verdad. Y quizá esto vaya a liberar a las personas de lo que no es la verdad.

La verdad es que el cristianismo que comenzó en el año 31d.C., no es el mismo “cristianismo” que fue establecido y que creció en el Imperio Romano y en el mundo después del año 325 d.C.

Quizá usted pueda considerar honestamente las grandes diferencias entre esas dos enseñanzas opuestas sobre el cristianismo simplemente cuestionando a las cosas que le han sido enseñadas en su infancia. Con el tiempo los niños que han crecido en el cristianismo tradicional aprenden que no les enseñaron la verdad sobre cosas muy fundamentales. Ellos aprenden que el conejito de la pascua no existe, y que tampoco existe papá Noel, que vive en el Polo Norte y trae regalos a los niños de todo el mundo en una sola noche. Esa es una tradición ampliamente divulgada en los Estados Unidos y adoptada por muchos en todo el mundo. Pero también en otros países las personas tienen tradiciones de celebrar la navidad, y papa noel tiene nombres diferentes, como San Nicolás, por ejemplo. La historia de papa noel tiene su origen en el personaje británico Santa Claus y en el personaje holandés sinterklaas. En otros lugares del mundo ese personaje también es conocido como San Nick o San Nicolás.

El siguiente y lógico paso debería ser preguntarse cual es el origen de la navidad. La navidad no tiene su origen en la Biblia. La mayoría de los eruditos y estudiosos del cristianismo tradicional reconocen que Cristo no nació alrededor del día 25 de diciembre. Y que él tampoco nació en el invierno. De acuerdo con el relato histórico en la Biblia Cristo nació a principios del otoño. Pero fue solo en las últimas décadas que los estudiosos del cristianismo tradicional finalmente han comenzado a admitir esta verdad.

Otra cosa que ellos enseñan sobre la navidad es que había una estrella brillando sobre el pequeño pueblo de Belén, mostrando el camino hacia donde Cristo nació. Esto también es una fábula, que contradice la astronomía. La verdad es que cuando la Biblia habla de una estrella a menudo esto se refiere a un ángel, a un ser compuesto de espíritu. De hecho, era un ángel que estaba mostrando el camino hacia donde Cristo había nacido.

Y nuevamente, hoy en día es fácil encontrar toda esa información en Internet.

Las ideas sobre el nacimiento de Cristo, que él nació en la época del solsticio de invierno, fueron incorporadas por la Iglesia de Roma en el siglo XII y unificadas en una ceremonia religiosa. En ese entonces ya se celebraba un festival instituido por otro emperador romano llamado Aureliano en honor a Sol Invictus (“Sol invencible”), que era el dios sol del Imperio Romano y patrón de los soldados.

El 25 de diciembre del año 274 d.C., Aureliano lo convirtió en una deidad oficial del Imperio Romano, junto con otras deidades romanas tradicionales. La razón por la cual la Iglesia Romana se mostró de acuerdo con la navidad quedó registrada en un manuscrito del obispo Jacob Bar-Salibi, un obispo del siglo XII. Y dice:

Era costumbre de los paganos celebrar el 25 de diciembre el cumpleaños del Sol, día en que ellos encendían luces como señal de que estaban de fiesta. Los cristianos también solían participar de esas fiestas y solemnidades. Y cuando los eruditos de la iglesia se dieron cuenta de que los cristianos participaban de este festival, ellos se reunieron y decidieron que la verdadera natividad debería ser conmemorada ese día.

La navidad es una creación de la Iglesia Católica Romana. La palabra navidad en ingles, Christmas, es una combinación de dos palabras. La palabra “Christ” (Cristo) y la palabra “maas” (misa), que es el principal ritual litúrgico de la Iglesia Católica. La gran mayoría de los seguidores del cristianismo tradicional acepta esta enseñanza y celebra la navidad. Pero la navidad nunca ha sido aceptada por la Iglesia de Dios y por aquellos que se llaman cristianos, cuyas doctrina y linaje tienen sus orígenes en la Iglesia primitiva, que fue fundada en el año 31 d.C.

Y quizá algunos se pregunten: ¿Qué hay de malo en celebrar tal cosa si al fin y al cabo el papa noel es una fábula y Cristo en realidad no nació en la navidad? La verdad es que no hay nada de malo en esto si a una persona no le importa lo que Dios dice sobre esas prácticas y costumbres. Pero si a usted sí le importa esto, ¿no le gustaría saber la verdad sobre lo que Dios dice al respecto?



El Verdadero Mesías

En el final de este capítulo les presento una lista con algunas de las diferencias entre dos creencias muy opuestas del cristianismo. Y en el siguiente capítulo yo mostraré pruebas irrefutables en la Biblia de lo que es verdadero.

La verdad es que estos dos puntos de vista son muy diferentes y opuestos entre sí. Y solo uno de ellos puede ser verdadero. Porque si uno es verdadero, entonces el otro es falso. O bien ambos son falsos. ¡Pero ambos no pueden ser verdaderos!

Es fácil aceptar como verdaderas cosas que han sido asimiladas por la sociedad, por las masas, durante siglos. La verdad es que la naturaleza humana se siente atraída hacia la conformidad y es muy difícil ir en contra de las normas establecidas y exponer lo que es falso. Y a menudo las personas se oponen vehementemente a esto. Es casi imposible para las personas aceptar lo que es verdadero y vivir de acuerdo con esto.

Es por eso que la Tercera Guerra Mundial pronto será una realidad. Pocas personas en el mundo saben o han escuchado la verdad sobre el propósito de Dios para la creación de la vida humana. Pocas personas saben que Dios tiene un plan para la existencia humana y cómo Dios está cumpliendo sistemáticamente ese plan y propósito.

La realidad es que Dios ha establecido claramente períodos de tiempo cíclicos para los seres humanos. Dios nos dio la semana de siete días como un símbolo profético de Su propósito, de Su plan de 7.000 años para la creación de los seres humanos. Y el séptimo día de la semana debe recordarnos que Él es nuestro Creador y el Creador de todas las cosas.

Pocas personas han entendido o han sabido cual es el propósito de Dios al revelar a los profetas a lo largo del tiempo que Él enviaría un Mesías a la humanidad. La palabra Mesías y la palabra Cristo significan exactamente lo mismo: “el ungido”. ¿Pero ungido para qué?

Los israelitas y la nación judía en la época de Cristo sabían que esto significaba que Dios enviaría un rey para reinar en Su Reino. Pero ellos no sabían lo que esto en realidad significa. Hasta mismo para los discípulos era difícil entender lo que Cristo les dijo sobre sí mismo. Ellos creían que él era el profetizado Mesías y que Dios iba a instituirle como rey y los iba a liberar del dominio romano de la época.

Cuando Cristo entró en Jerusalén, en la última semana de su vida como ser humano, miles de personas lo recibieron con alabanzas, diciendo que el era el Mesías, el hijo (el descendiente) de David, a quien Dios había enviado para ser el Rey, para reinar en Su Reino en la tierra.

Cristo dijo muchas veces a los discípulos que él no había venido como el Mesías, pero para ser el sacrificio del Pesaj. Pero ellos solo fueron a entender el significado espiritual de sus palabras cuando ellos recibieron el espíritu de Dios, después de la muerte de Cristo. Y esto tuvo lugar en el Día de Pentecostés del año 31 d.C., que fue cuando la Iglesia de Dios fue fundada. Y, como podemos leer en el Libro de Hechos, fue entonces cuando ellos supieron que Cristo es el Rey del Reino de Dios, que en el futuro va a reinar en la tierra, pero que él primero había venido para cumplir el significado y el propósito revelados en la observancia anual del Pesaj.

Cristo vino la primera vez como el Cordero de Dios, como el sacrificio del Pesaj por toda la humanidad. Pero ahora él vendrá como aquel a quien los discípulos esperaban en su época. Dentro de poco Cristo vendrá por segunda vez. Pero esta vez él vendrá como el León de Dios, para reinar sobre todas las naciones de la tierra como el Rey de todos los reyes, en el Reino de Dios.

El Reino de Dios no está en el cielo. El Reino de Dios es un gobierno que reinará sobre los seres humanos, sobre todos los que vivirán en una nueva era para los seres humanos, una era que vendrá después de esta última guerra: la Tercera Guerra Mundial.

Así como Él estableció la semana de siete días, Dios también estableció un período de 7.000 años, que es lo que la semana de siete días representa proféticamente. Dios ha concedido a los seres humanos los primeros seis días de la semana para que ellos se ocupen de su propio trabajo. Pero Dios estableció el séptimo día, el Sabbat semanal, como un período de tiempo en el que los seres humanos deben centrarse en Su obra, en Sus instrucciones y en Su verdad.

De manera similar, ese simbolismo es revelado proféticamente en los 7.000 años que Dios ha establecido para los seres humanos. Ahora estamos llegando al fin de los primeros 6.000 años, durante los cuales Dios ha permitido a los seres humanos vivir “a su manera”. Pero en los siguiente 1.000 años, los seres humanos aprenderán a vivir de acuerdo con los caminos de Dios y tendrán que someterse a Su gobierno, que gobernará sobre todas las naciones del mundo durante ese período de tiempo.

Una vez que comience ese reinado de 1.000 años - el Milenio - Cristo reinará sobre las naciones y habrá solamente un gobierno. Dios no permitirá ningún gobierno formado por seres humanos, nunca más. Nunca más habrá dictadores, ni política, ni partidos políticos, ni votaciones, ni gobiernos formados por seres humanos. Estas son la “buena nuevas” de la verdad de Dios.

Y más adelante voy a citar algunos pasajes del libro de Apocalipsis. Pero los últimos capítulos del libro de Apocalipsis hablan sobre la segunda venida del Mesías como Rey de reyes. Él es el sacrificio del Pesaj y el Cristo de la humanidad. Él es el Hijo de Dios, cuyo Padre es el único Dios Todopoderoso. Él es aquel cuya existencia solo empezó cuando él nació como ser humano físico de su madre María.

Dios revela a Cristo como el primero de las primicias de Su creación de la humanidad. Dios también revela que el resto de las primicias de Dios - la primera fase de lo que Él está creando para ofrecer a los seres humanos vida espiritual, vida eterna - será resucitado cuando Cristo regrese. Durante los últimos 6.000 años, desde el principio, Dios ha estado preparando un gobierno, que reinará sobre la tierra en los siguientes 1.000 años. Y la primera persona que Dios comenzó a preparar para esto fue Abel, uno de los hijos de Adán y Eva.

Desde entonces Dios ha estado trabajando con otras personas, para prepararlas para reinar juntamente con Su Hijo, cuando él regrese. El libro de Apocalipsis revela que este nuevo gobierno mundial estará formado por 144.000 individuos que serán resucitados a la vida espiritual cuando Cristo regrese. Y muchos individuos mencionados en la Biblia, como Moisés, Josué, Débora, David, los profetas, los apóstoles y muchos otros más serán parte de ese gobierno.



Verdad y mentira

Lo que acabo de mencionar sobre el reinado de Cristo en el Milenio es lo que la verdadera Iglesia de Dios ha estado enseñando durante casi 2.000 años. Estas son las buenas nuevas predicadas por la Iglesia primitiva, por el verdadero cristianismo, que fue establecido en el año 31 d.C.

La Iglesia de Dios nunca ha sido formada por seres humanos perfectos, pero por cristianos que siempre se han esforzado por reconocer el error, por reconocer lo que es falso cuando esas cosas han salido a la luz. Y por deshacerse de esto y abrazar toda la verdad tal como Dios la ha revelado.

Y nuevamente, todo de lo que ha sido dicho hasta ahora tiene que ver con la razón por la cual, al final de 6.000 años, ha llegado el momento del juicio de Dios sobre el mundo. Juicio cuya sentencia pronto será ejecutada en todo el mundo. Dios permitirá que los seres humanos lleguen al borde de la extinción. Y entonces Él intervendrá y pondrá fin a esa locura. Pero la Biblia revela que, mismo después que Dios ponga fin a la Tercera Guerra Mundial, la destruición seguirá. Porque algunos no se someterán a la autoridad de Su Hijo cuando él regrese. Dios entonces destruirá a aquellos que sigan empeñados en destruir la tierra. La profecía dice que puede que sean miles de millones de personas.

Esto no es algo de poca importancia, porque un gran número de personas se resistirán a la autoridad de Cristo y a su gobierno, cuando él venga. Durante 6.000 años el Hijo de Dios y aquellos con quienes Dios ha trabajado han sido odiados, encarcelados, heridos, escarnecidos, despreciados, humillados e incluso asesinados. Las personas han odiado y se han resistido a la verdad de Dios. Pero ahora el momento cuando Dios va a cambiar todo esto se acerca rápidamente.

Entonces, ¿qué es verdadero y que es falso? Como he dicho antes, solo uno puede ser verdadero. Y si ninguno de los dos es verdadero, entonces ambos son falsos. Solo puede haber una verdad. Y la verdad viene de Dios.

El cristianismo que fue fundado en el año 31 d.C. es conocido por una doctrina muy específica. Este grupo que se llama cristiano es conocido como Cristo dijo que debe ser conocido: la Iglesia de Dios. Ellos no llevan ningún otro nombre y no pertenecen a ningún otro sistema. Otros que se llaman cristianos, que siguen lo que fue establecido después del año 325 d.C., también son conocidos por doctrinas muy específicas. Los que se llaman cristianos y que son parte de los grupos que surgieron siglos después que la Iglesia de Roma fue fundada, en el año 325 d.C., son parte del mismo “cristianismo”. Mismo que ellos solo acepten algunas de sus enseñanzas.

Voy a enumerar algunas de esas verdades a continuación. Y en el siguiente capítulo voy a mostrar pruebas fidedignas (en la Biblia) de las doctrinas de los primeros cristianos, de la Iglesia que fue fundada en el año 31 d.C.



Una lista de las diferencias

Aquí está una lista de diferencias fácilmente reconocibles entre ambos grupos que se llaman cristianos. Primero menciono lo que la Iglesia que fue fundada en el año 31 d.C. creía y a seguir lo que ella NO creía.

La Iglesia guardaba el Sabbat semanal en el séptimo día (el día después del viernes, que es el sexto día de la semana y anterior al domingo, que es el primer día de la semana) como el día ordenado por Dios para la adoración y NO en el domingo, el primer día de la semana.

La Iglesia observaba el Pesaj y NO la pascua.

La Iglesia creía que Cristo estuvo en la tumba (en el seno de la tierra) exactamente por tres días y tres noches y NO por solamente un día y medio (del viernes al final de la tarde al domingo por la mañana).

La Iglesia creía que Cristo fue resucitado en el final del día del Sabbat semanal y NO en el domingo por la mañana.

La Iglesia creía que los símbolos del Pesaj deben ser tomados una vez al año, en el día del Pesaj, y NO en lo que ellos llaman de “comunión” y suelen observar semanalmente.

La Iglesia celebraba los Días Sagrados anuales de Dios y NO los días festivos anuales como la pascua y la navidad.

La Iglesia enseñaba que después de la muerte tenemos que ser resucitados para la vida futura y NO que tenemos un alma inmortal y que cuando morimos vamos inmediatamente al cielo o al infierno.

La Iglesia creía en el juicio eterno para algunos. Lo que significa que algunos jamás serán resucitados y NO que ellos serán atormentados y torturados en el infierno por toda la eternidad.

La Iglesia creía que solo hay un Dios Eterno Todopoderoso (YAHWEH ELOHIM) que tiene vida eterna inherente a Sí mismo y NO que Dios es una trinidad, que hay tres seres divinos que son un solo dios.

La Iglesia creía que Cristo murió clavado en un madero y NO en una cruz.

La Iglesia sabía que Dios dijo que el nombre que debía ser dado a Cristo es Josué y NO Jesús.

La Iglesia creía que la existencia de Josué el Cristo solo empezó cuando él nació de su madre física, María y NO que él siempre haya existido, como Dios Padre.